
Foto by Valentina Moreno
Cuando uno decide irse a vivir a otra país, quizás por razones de fuerza mayor o porque realmente sientes unas ganas desesperadas de salir del hueco en el que crees estar, las cosas se te pueden presentar de diferentes maneras: o eres uno de esos que llevas la bandera pegada en la frente y haces hasta la imposible para seguir comiendo la comida hecha en tu casa, o eres aquellos de los que se termina confundiendo con uno más del país donde estas, te adaptas tanto que adquieres su acento y sus costumbres.
Bueno ni lo uno ni lo otro en mi caso, sin embargo soy de las que piensa que si vas a vivir en un país que no es tuyo pues simplemente te tienes que acostumbrar a la idea de "que no estas en tu país y las cosas son algo diferentes, aunque hables el mismo idioma".
La cuestión cambia cuando llevas un tiempo viviendo en otro país que cuando regresas al tuyo todo es... diferente.
No soy argentina cuando estoy en Argentina, no me siento venezolana cuando estoy en Venezuela.
Mientras estaba en Venezuela sentí que adquiríamos una personalidad diferente. Seguimos en un país tercer mundista, donde la tecnología llega de manera completamente ilógica, los avances van en retroceso, el poder adquisitivo es descabellado, y la supuesta igualdad social es un chiste.
El venezolano o el latino en general, por naturaleza es una persona muy viva que se aprovecha de cualquier oportunidad para tener más! Y digamos que en algún momento la gente se quemaba las pestañas estudiando y trabajando para ganarse lo poco o mucho que tenía, y los disfrutaba con mucho o poco, pero disfrutaba!!!!
Ahora gracias al control de cambio, aunque suene ilógico somos todos millonarios, y no porque tengamos dólares, sino por venderlos en un mercado negro que duplica el valor oficial!
Entonces todos viajamos, todos tenemos carros último modelo, todos tenemos blackberrys (que a mi parecer si no trabajas en la bolsa o eres alguien que debe vivir conectado a internet, no entiendo su uso desesperado por cantidad de adolescentes), todos tenemos 2 ó 3 apartamentos nuevos, y algo que no dejamos de hacer es... todos tomamos whisky 18 años, porque el ron y la birra dan ratón... esa es la única igualdad social que encontré!
Yo particularmente siento que el venezolano ha desvirtuado un poco la cultura por esa necesidad imperiosa de tener más y "último modelo". Cosa que antes no era asi... bueno no taaan asi!
Entonces, todos tenemos mucho de todo o de poco, pero vas al mercado y no encuentras azúcar o papel toilet o queso o leche.... ahhhh pero sabes qué SI HAY??? whisky!!... y blackeberrys y carros último modelo.
Quizás hayan muchos que no estén de acuerdo conmigo, mucho no me importa... es mi apreciación.
Siento que de una manera increíble nos convertimos en seres materialistas, sobrevivientes o moribundos de una crisis encarada de la peor forma ... aprovechándose y dejando que el país siga en crisis. Porque digamos que todo el mundo puede tener una cantidad de dinero que antes no tenía, pero el país sigue en las mismas o peores, nadamos en una economía vacía.
La inseguridad es absolutamente una locura, una esquizofrenia al salir de tu casa. Salir a comer a algún restaurant es todo un lujo, te debe estar yendo muy bien en el trabajo o con el control de cambio. Y si ahora supuestamente hay igualdad, aún no entiendo como una persona que no tiene una carrera universitaria y que trabaja para el gobierno, puede ganar más que una persona que tiene una carrera universitaria y una especialización y trabaja para el mismo gobierno gana menos!... esa es la igualdad social que tenemos?.... La misma igualdad social que si soy oposición ya represento una parte de la sociedad que puede ser discriminada por pensar diferente, por tener una ideología propia o por alguna vez haber tenido ciertas comodidades ganadas con un trabajo, si eres oposición eres "enemigo de la patria"... ¡Enemigo de la patria!
Quizás entonces sí tenga que ver con la situación política actual, pero es realmente doloroso llegar cada año y ver cómo las cosas se deterioran más y más. Las relaciones humanas no son las mismas, hay rencor, hay odio, hay avaricia.... cosa que antes no había, al menos no de ésta forma tan evidente y molesta, que se nota a simple vista y lo sientes en lo que sales a la calle.
Puede ser que el que lea ésto no sienta absolutamente ningunas ganas de ir a Venezuela, no es esa mi intención, de hecho, Venezuela para mi es mi sitio exclusivo de vacaciones, las mejores playas se pueden encontrar... y si te encuentras con mis amigos, mucho mejor! El mejor viaje!
Pero lamentablemente tengo que aceptar que las cosas han cambiado y ya no me siento de allá, tampoco de acá, mi pensamiento gracias a las vueltas que he dado ha cambiado. Pero como dije alguna vez, la vida que llevo aquí la escogí yo, la hice yo y sólo por eso me encanta! Asi sea extranjera aqui, mi cultura nada ni nadie me la quita... mi país será siempre mi país, enemiga o no de la patria, soy Venezolana! aunque ahora cada vez que vaya para allá me sienta una inmigrante legal.... extranjera en su propio país.
.... me desahogué!